¿Por qué surgió la necesidad del Control Interno?
La identificación de inexistencias, deficiencias o insuficiencias en los controles del sector económico/financiero, contribuyó a que en las décadas de 1970 y 1980 en los Estados Unidos de América se padeciera de abusos cometidos por instituciones financieras y organizaciones privadas, que incurrieron en fraudes y actos de corrupción valorados en muchos millones de dólares, de manera más reciente en la década de los 2000 con los casos ENRON, la crisis inmobiliaria de 2008 o el papel del control interno en tiempos de COVID-19.
Entre otras acciones correctivas que se emprendieron para remediar tal situación, y sobre todo para evitar que volviese a suceder; un grupo de empresas integraron el Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission, quienes publicaron el informe COSO – Marco Integrado de Control Interno- en 2014, y el cual consiste en una herramienta reconocida internacionalmente, que ayuda a todo tipo de organizaciones (públicas y privadas) a cumplir sus objetivos, atendiendo tres criterios principales:
Desde 1992, el Comité ha elaborado varias versiones de COSO. En mayo de 2013 fue publicada la versión que se usa en el sector público, y en 2017 emitió una versión enfocada a la administración de riesgos, y que se complementa con la de 2013.
El Marco COSO se aplica a todas las instituciones: grandes, medianas, pequeñas, con fines de lucro y sin ellos, y a los órganos de gobierno. Sin embargo, cada organización puede optar por aplicar el control interno de manera diferente, por lo que en el INE se hicieron adecuaciones para su aplicación.
A continuación veremos las principales características del Marco COSO de control interno: