Asumir

Es la única estrategia en donde la UR determina no instrumentar ninguna acción de control debido a que las condiciones de tiempo y recursos son limitados o no permiten establecer mejoras en el proceso, por lo que se decide “convivir” con riesgos cuya probabilidad de ocurrencia e impacto es bajo, es decir, aquellos ubicados en el cuadrante III (verde) de riesgos controlados en el mapa de riesgos institucional.

Por ejemplo, el contar con un fondo fijo en efectivo, para gastos menores, que tiene poco movimiento durante el mes, podría tener el riesgo de que no se compruebe la totalidad de los recursos mensualmente y, por lo tanto, el impacto y la probabilidad de que ocurra serían mínimos, y no se justificaría que se implementen nuevos controles, ya que se invertirían más recursos de los que están en riesgo. En este caso el responsable del riesgo tiene la opción de asumirlo y, si en el futuro cambian las condiciones, podría establecer más controles.

Evitar

Se puede considerar la estrategia más rápida para aplicar, no obstante, ello significa eliminar las actividades del proceso en donde se pueden presentar los factores de riesgo, por lo que automáticamente se descarta la posibilidad de que el riesgo se materialice.

Un ejemplo es el contar con un fondo fijo en efectivo, para gastos de papelería que se requieren el mes, podría tener el riesgo de que no se compruebe correctamente la totalidad de los recursos mensualmente, pero después de analizarlo, se decide eliminar dicho fondo fijo, y hacer las compras de papelería una vez al mes, a través de una licitación. Es así que, al no ejecutar las actividades, el riesgo no existe.

Transferir

Consiste en trasladar a un tercero externo, las actividades del proceso en donde se puede presentar el riesgo, o bien a otra UR, para que ellos gestionen el riesgo y en su caso los impactos o pérdidas derivadas de su materialización. Dicho de otra forma, ya no será responsabilidad nuestra el tramo del proceso ni los riesgos que puedan generarse en él.

El ejemplo más común de esta estrategia, es la contratación de seguro de auto, ya que el riesgo de un siniestro se transfiere, y la aseguradora es quien cubre los gastos que se originen por un percance, evitando el daño para el Instituto.

Compartir

En esta estrategia dos o más UR vinculadas al proceso, cooperan y se responsabilizan, de acuerdo con el tramo de control y ámbito que les corresponda, en la administración del riesgo y las posibles consecuencias si se llega a materializar. Los procesos transversales son el ejemplo claro en donde 2 o más UR son corresponsables de las actividades y los riesgos que se identifiquen.

El ejemplo más claro de esta estrategia es el proceso electoral, en donde intervienen diversas UR, que buscan un objetivo común, y por lo tanto, los riesgos que se puedan identificar son responsabilidad de todas, es decir, los comparten.

Reducir

Es la estrategia aplicada de manera individual por una UR en un proceso propio, en el que se implementan actividades adicionales en el proceso (acciones de control), para mejorarlo, con el fin a disminuir la probabilidad de que el riesgo se presente o el impacto que pueda ocasionar sea menor. Por buenas prácticas de control interno, los riesgos que se encuentran en el cuadrante I “riesgos de atención inmediata”, del mapa de riesgos institucional, deben atenderse mediante esta estrategia, ya que tienen altas posibilidades de presentarse y es alto el impacto que causarían.

Ejemplo frecuente de riesgo que se debe atender, con la estrategia de reducir, es “programa de trabajo aprobado, no concluido”, ya que es necesario establecer medidas para mitigarlo, es decir, implementar nuevos controles en el proceso para reducir el impacto o la probabilidad de que ocurra, o ambos.